El gobierno español

Cuando hablamos del «gobierno español», nos referimos al poder ejecutivo del país, el cual está a cargo de la administración general del estado. Otras formas de gobierno son las administraciones autonómicas (regionales), las provinciales y las municipales.

Dado que el Estado español se corresponde con un sistema de gobierno parlamentario, el poder ejecutivo responde al poder legislativo y depende políticamente de éste, el cual básicamente está constituido por el Congreso de los Diputados.

El gobierno nacional español está conformado por el Presidente del gobierno y los ministros que éste designa; si bien podrían existir otras figuras, como los vicepresidentes.

La Administración General del Estado está integrada por:

  • La Organización Central: integrada por Gobierno (Consejo de Ministros), comisiones delegadas del gobierno, ministerios, comisiones interministeriales, etc.
  • La Organización Periférica: integrada por las delegaciones del gobierno en las comunidades autónomas, los directores insulares y los subdelegados del gobierno en las provincias.
  • La Administración del Estado en el Exterior, conformada por las embajadas y consulados españoles en el extranjero.

El marco legal de estas instituciones es, por supuesto, la Constitución de 1978, en particular su título IV, así como la Ley 50/1997.

La Administración General del Estado encuentra sustento legal en el artículo 103 de la Constitución y en la Ley 6/1997.

Principios

A continuación algunos de los principios por los cuales está regido el gobierno español en su accionar:

  • Dirección Presidencial: el Presidente es quien dirige a los ministros, y tiene la potestad exclusiva de proponerlos ante el Rey para que éste los nombre.
  • Responsabilidad: el Presidente responde por el desempeño de su equipo de gobierno ante el Congreso de los Diputados. A su vez, el cese eventual del Presidente supone el cese de todos sus ministros.
  • Colegialidad: el gobierno es un órgano colegiado formado por el Presidente en Consejo de Ministros.

Funciones

De acuerdo con la Constitución española, la función más importante del gobierno es la de dirigir la política interior y exterior del Estado, la Administración civil y militar, así como la defensa del país. Para cumplir con estos fines, el gobierno se sirve también de la figura del Rey, participando en la actividad administrativa de éste. Así las cosas, el Consejo de Ministros acuerda y aprueba los Reales Decretos, los cuales son luego expedidos por el Rey. Lo mismo ocurre con el nombramiento y destitución de determinados cargos públicos.

El gobierno también tiene atribuciones legislativas. Si bien al Congreso de los Diputados le corresponde aprobar y dictar leyes, el gobierno, haciendo uso de su potestad reglamentaria, puede dictar reglamentos.

Respecto al poder judicial, el gobierno participa en el nombramiento del Fiscal General del Estado, así como en la composición del Tribunal Constitucional. Tiene además funciones en la administración de justicia.